12.11.07

ninguna tarde

(para Gustavo C.)
Cómo no caer rendida.
La pupila apresada en el reloj
o las manos
torpes en su desmadejarse
cuando la tarde se lleva el silencio
y sólo atino a verme
en el espiral mundano de tus palabras.

seres que somos

corazón


mente


palabra


sueño

8.11.07

los pies dentro de la tierra:
semilla de la conciencia
de morir
soy hombre o mujer

desnudo
mi cuerpo ahuecado
se deja caer

5.11.07

Ausente la que escribe de lo que ocurría mientras el teléfono apagado perseguía una tonta utopía. Despierto o creo despertar en tus palabras y me las creo, demasiado crédula de esa construcción engañosa. Tal vez es ficción, según decís, y sin embargo me angustia pensar que tal vez no lo es, que tal vez estuviste en dolorosa pena y yo no estuve... Nada puedo hacer con el tiempo transcurrido, tal vez tampoco hubiese servido en ese momento, tal vez no precisate hablarme. Me ahogo en hipótesis, demasiadas veces dije tal vez. Entonces todo pasa por mí, la incertidumbre existencial de no saber qué es la vida y qué son los otros, o que soy yo en esta vida mía (que es la otra cara de la misma pregunta).

Imprecisa estoy; cada tanto algo hace cric en mi vida, algo que puede suceder fortuitamente, la razón no importa, ocurre y aquí estoy, sinsentido.
Quise ser una planta, esa vida cuya certeza me abruma al lado de mi vacuidad. Ya no quiero ser nada, ni aún lo que soy, todo sueño me parece ridículo.

Pero tu voz, tu voz lejana que esta vez fue el cric, tu voz diciendo el ahogo y yo no estando, ahí me vi. Me vi necesitando estar, me vi deseando tomar una mano, me vi viviendo para que otro viva, como si un impulso de desesperada santidad fuese el sentido que buscaba.
Hay mucha estupidez en querer ser por otros, y muy poca autoestima.
Me reprocho cada sentimiento, me relajo en racionalismos que parecen convencerme.
Luego, las cosas ocurren siempre al revés.
caricia de lagartija blanca
fría sobre el dolor sudor de enero

abanico primario como suspiro
bajo el tic tac tic

no eran las horas
sino los giros acalorados e inútiles
del vaho humano adherido a mi alma
para oscar
paz de pez
de alga y clorofila
de océano adentrándose en los ojos

silencio de luna suspendida
amaneciendo
dios vive en mi ventana:
floreció esta mañana en el alféizar
arrebatándome la lucidez
uñas de triste cobre encumbradas
bajo aguas oquedades absolutas

entierro mi vago crecimiento
y espero que tus palabras
me rieguen
o muera de sequedad babosa
mi alma esterilizada
no hay prisa en el pequeño bonsai
de tu silencio

raíces de magma fresco
te viven la savia tormentosa

el movimiento cosmogónico
argumenta tu espacio reducido
de perfección
soy el sol
penetro tu piel salvada y soy
tu talle de madreselva

me acaricio, jacarandá
pero prefiero el fruto afrodisíaco

soy la pulpa jugosa en tus labios
de mburucujá
voluptuosidad océanica
como una isla deriva mi tiempo
en humus profundo y dormido
duerme mi sueño lima

crezco uñas, pelos
pero no broto

tristeza
el latido escoge la veta
la vena
la linea

dorada cadencia de ojos siempre abiertos
en otros ojos cerrados
eternidad
de octubre las yemas oceánicas
ruptura de la piedra
y centro sangrado en alimento

mamo tu luz cerosa
como si arena fuésemos
..................................... a ser
para ascender
verde
verde tropical abandonado
en liana lacia
huella dactilar que brota
de quietud inherente